Los dioses y los días

Como Examen Final, y tal y como prometimos en diciembre pasado, el alumnado de 2º de Bachillerato A, que ha cursado la Optativa de Taller de Teatro, ha representado en este mes de mayo, en el Salón de Actos del IES Alborán-Manuel Cáliz, la comedia musical de mitología grecorromana Los dioses y los días.

Los alumnos y alumnas de 2º de ESO y de Bachillerato de Humanidades, junto con los profesores que acudieron al estreno, celebraron este didáctico espectáculo y aplaudieron, tras una hora de regocijo, la buena actuación de nuestro alumnado de Artes Escénicas.

Todos nos hemos sentido deslumbrados en alguna ocasión por la explicación que los primeros pueblos les daban a los fenómenos de la Naturaleza a través de sus mitos. La base de nuestra civilización se encuentra en Grecia y en su mitología. Marte, Mercurio, Júpiter, Venus o Saturno, no sólo dieron nombre a planetas de nuestra galaxia, sino a nuestros mismos días de la semana. Los entresijos de estas relaciones entre los dioses y los días dan lugar a este espectáculo en el que los jóvenes del público aprendieron mucha mitología clásica, y los mayores se sintieron de nuevo chavales, descubriendo curiosidades mágicas de esta correspondencia entre dioses y días de la semana.

Se indigna la Luna cuando una niña se queja por tener que levantarse para ir al instituto, con el consabido “¡Odio los lunes!”; ésta es la base de la peripecia de la obra. La Luna llevará a la niña por un viaje iniciático, a conocer a todos sus parientes divinos que regentan cada día de la semana. La fantasía es un buen material de partida para una comedia musical, donde puede suceder de todo. En su viaje, las dos protagonistas se irán tropezando con un Marte rojo, guerrero y demoníaco; una potentísima Juno (esposa de Júpiter) con peinetas de cupletista; una bellísima Venus orgullosa y soberbia, que presenta un concurso televisivo; y un rockero Apolo que ha convertido los domingos en un día de música y baile. Corifeos, Musas, Ninfas, otros dioses, hermanas y azafatas, (de colorista y mestiza estética clásica y actual) van guiando esta feliz incursión en el mundo de la mitología, a través de escenas y canciones; representando - además- con gran talento paródico los desencontrados amores de Eros y Psique, el trágico final de Narciso y Eco y la transformación de Dafne en laurel.

El reparto está lleno de refrescante belleza juvenil, y el tono es alegre y desenfadado, sin perturbar su intención didáctica. El público que contempló la representación aplaudió repetidamente a sus intérpretes, durante y al final de la obra.